IRUYA, Salta, Argentina.- Desde el paraje de Campo Achiras, un paisaje que emociona hasta las fibras más íntimas.
Maíz andino que crece en la fértil tierra de las montañas; detrás, los cerros con sus formas, pendientes y colores ubicados en perfecta armonía dan paz al espíritu, que se complace en contemplar semejante belleza.
La tranquilidad, el silencio, invitan al descanso y la contemplación. Momentos únicos que generan una profunda sensación de gratitud. (Ph: Pablo Harvey).
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Esto es el paraiso total .