Duraznos de San Isidro, Iruya, que crecen y maduran bajo la energía del sol de la montaña, regados por el agua pura. Duraznos que crecen a 3000 metros de altura, en los cerros. Sin pesticidas ni fertilizantes químicos. Duraznos sabrosísimos, además de vistosos. Sanas frutas que se ofrecen a la gente ya avanzado el verano y hasta otoño.

Son frutos muy vistosos, de un tamaño medio a chico. Su sabor es realmente exquisito. Se pueden comer directamente como fruta fresca o también hacer compota, que queda riquísima. Cuando los duraznos son muchos, varios lugareños los pelan sacándoles la cáscara y los ponen a secarse al sol para obtener los muy valorados y buscados pelones. Es todo un espectáculo ver los duraznos secándose de esa forma natural, ya sea directamente sobre un techo o también sobre un lecho hecho de varillas.

Riquísimos los duraznos de San Isidro, Iruya, como los que se ven en las fotografías. Una recomendación: si tenés ocasión de visitar la zona, y llegás a este bonito poblado en las montañas salteñas, ¡no dejes de probarlos! Con toda seguridad, no te vas a arrepentir.
(Fotos: Pablo Harvey).
Artículo publicado en febrero de 2016 y actualizado el 23/02/25.
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