En primavera, y hasta principios del verano, se puede ver al yapán en flor al caminar por el pueblo de Iruya y sus alrededores. Es un árbol que tiene flores esféricas de color amarillo, que al ser mecidas por la brisa semejan alegres pompones.

Sus hojas fractales son como suaves y pequeñas palmas; ver el conjunto verdaderamente es un guiño a los sentidos. Prestando atención se puede escuchar cómo el aire circula entre las finas hojas compuestas, bipinnadas, que danzan con elegantes movimientos.
(Foto: Pablo Harvey).
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Su color brillante y forma singular alegran los sentidos.
muchísimas gracias por tu comentario, mariela.
el mejor de los deseos para este 2016 que está a punto de comenzar!!!
pablo harvey – editor