Si necesitás un descanso, entonces estás para un hermoso, restaurador y placentero momento de relax en Iruya.
Los alrededores de este bonito pueblo en las montañas salteñas son ideales para realizar paseos a pie. La naturaleza, el sonido del río de aguas claras y la paz del lugar ayudan a lograr dejar atrás el trajín de la vida diaria. Además, el paisaje invita a la contemplación, a disfrutar de un momento de plenitud.
Lograr relajarse, entonces, ayuda a descargar las tensiones, alejándose del bullicio que impera en la vida cotidiana en las ciudades. Poder evitar los ruidos de todo tipo, las presiones del trabajo, los horarios, es algo que se vuelve necesario poder hacer al menos una vez por año. Y mejor todavía, si se puede, más veces.
Llegar al río, recostarse entre las piedras de uno de sus bordes, disfrutar del maravilloso paisaje y escuchar el sonido del agua. Observar el cielo diáfano, los colores de las montañas, intentar estar en sintonía, hacernos uno con el entorno.
Si estás en compañia, pueden optar por el sano ejercicio del silencio, o tal vez una charla liviana acerca de la inmortalidad del cangrejo de los manglares de Bangladesh. O, claro está, buscar tu propia receta para lograr el ansiado momento de relax en Iruya.
(Foto: Anna Neme).

