Paisaje de Matancillas de San Antonio, un paraje de Iruya.

Paisaje de montaña en Matancillas de San Antonio

IRUYA, Salta, Argentina.- Para disfrutar, un hermoso paisaje de Matancillas de San Antonio, dentro del Municipio Iruya. Este paraje poco conocido y poco frecuentado es denominado Pinal.

Para referirse a Matancillas de San Antonio, los habitantes de la zona lo llaman directamente Matancillas. El lugar tiene muy pocos habitantes. Como sucede con la mayoría de los pueblos del interior de Iruya, la mayoría de sus vecinos se han ido a las ciudades, en busca de más opciones de trabajo rentado. Y los jóvenes emigran para tener alternativas para estudiar, no existentes en la zona. (Ph: Nelly Cruz).

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4 comentarios en “Paisaje de montaña en Matancillas de San Antonio”

    1. Hola, Jorge. Gracias por expresar tu inquietud en un comentario. Lo que se ve es la playa del río Iruya. Es también lodo seco, y es también el lugar por donde pasan los volcanes, que pueden ocurrir entre diciembre y marzo. La playa, entonces, está compuesta de tierra, arena y ripio. También hay piedras, en ocasiones muy grandes. Se trata de una playa bastante ancha. Observando con atención, se ve un hilo finito, por donde circula el agua. Por la orientación de la fotografía, el agua circula de arriba hacia abajo.
      Durante todos los meses en que no llueve, el caudal del río es muy bajo. Por eso se ve apenas como un hilo.

      Pablo Harvey – editor

    1. Es una constante en nuestro país. Todo se arma para que las personas emigren a los centros urbanos más poblados en busca de mejores oportunidades. Finalmente, a los jóvenes llegados de lugares del interior, les resulta casi imposible conseguir estudiar carreras terciarias, dada la enorme diferencia entre la educación que han recibido y los conocimientos necesarios requeridos para el estudio. El resultado, jóvenes que terminan consiguiendo trabajos con sueldos bajos. Y a consecuencia de esto, terminan viviendo en los denominados cinturones que rodean a las ciudades. Por supuesto, con una calidad de vida muy inferior a la que aspiraban cuando decidieron emigrar.

      ¡Gracias por comentar, Luciana!

      Pablo Harvey – editor

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