En la imagen, alguien aparece observando el paisaje impactante e inolvidable. Esto es muy frecuente en los paseos por los alrededores de Iruya.
La espectacuar fotografía fue tomada por Iván Wasinger volviendo de la comunidad de San Juan, luego de atravesar la Panti Pampa. Llegando al fin de la misma, y apenas comenzando la bajada hacia el río San Isidro, se puede tener una vista de Iruya que hace al viajero contener la respiración. Majestuosa, imponente, inolvidable. Las palabras faltan para describir el paisaje maravilloso. Los colores y los relieves se combinan y parecen conformar otra dimensión.
Una excursión sin lugar a dudas profundamente recomendable. Si querés realizarla, es conveniente hacerlo con un guía conocedor de la zona.

