En la tarde tranquila y silenciosa, solitaria, las sombras van ganando terreno. Este sector del pueblo de montaña, contagia esa sensación de soledad. Los arbustos, impávidos, presencian el paso del fotógrafo, que camina sin querer hacer ruido.
Esta es una fotografía de la sección «Iruya bellísima, ancestral y mágica«. Hacé click en el enlace para ver todas las fotos de la galería. ¡No te la pierdas!

