El viernes 25 de mayo, hace 210 años, nacía la Patria. ¿Y cómo fue en Salta?

25 de mayo de 1810, pintura de Diego Manuel Rodriguez; acríclico sobre lienzo, 130 x 100 cm.

IRUYA, Salta, Argentina, 25/05/20.- Hace 210 años, al final de la Semana de Mayo, se creaba el primer gobierno patrio, la Primera Junta.

Con el acompañamiento de esta Pintura de Diego Manuel Rodriguez, se relata una parte de lo sucedido ese día:
Los criollos, reunidos en la Plaza Mayor (hoy la Plaza de Mayo) esperan las novedades del día al grito de: «El pueblo quiere saber de qué se trata». Ese viernes, hace 210 años, los cabildantes reconocieron la autoridad de la Junta Revolucionaria y formaron de esta manera el primer gobierno patrio.

El encabezamiento del acta decía: «En la muy noble y muy leal ciudad de la Santísima Trinidad, Puerto de Santa María de Buenos Aires, a 25 de Mayo de 1810: sin haberse separado de la Sala Capitular los Señores del Exmo. Cabildo, se colocaron a la hora señalada bajo de docel, con sitial por delante, y en él la imagen del Crucifijo y los Santos Evangelios; y comparecieron los Señores Presidente y Vocales de la nueva Junta Provisoria gubernativa, D. Cornelio de Saavedra, Dr. D. Juan José Castelli, Licenciado D. Manuel Belgrano, D. Miguel de Azcuénaga, Dr. D. Manuel Alberti, D. Domingo Mateu y D. Juan Larrea; y los Señores Secretarios Dr. D. Juan José Passo y Dr. D. Mariano Moreno, quienes ocuparon los respectivos lugares que les estaban preparados».

¿Y cómo sucedieron las cosas en Salta?

Don Miguel Solá relata los hechos acaecidos en Salta en 1810, de la siguiente manera:
Las noticias de la Revolución de Mayo, llegadas a mediados de junio, no fueron una sorpresa para los principales vecinos de la capital, pues don José de Moldes les había ya informado de los planes de los patriotas de Buenos Aires.

Fue un grupo de abogados residentes en la ciudad que precipitó el pronunciamiento de Salta por la causa de la Revolución. El 17 de junio se reunía el ayuntamiento para tratar los oficios de la Junta Provisional Gubernativa y del Cabildo de Buenos Aires; pero se decidió postergarla para el día 18 y tratar el tema. Este Cabildo debía ser general, por lo que se convocó al obispo diocesano, Cabildo eclesiástico, ordenes religiosas, jefes de los cuerpos y vecinos caracterizados.

Reunido el Cabildo abierto el 19 de junio. con asistencia de don Mateo Gómez Zorrilla, don Antonio F. Cornejo, alcaldes ordinarios: don José Francisco Boedo, don José de Perizena y don Juan A. de Murua, regidores electivos, presididos por el gobernador intendente, don Nicolás Severo de Isasmendi, se leyeron las comunicaciones e impresos recibidos de Buenos Aires, procediéndose luego a la votación.

La mayoría de los asistentes votaron a favor de la constitución de la Junta de Buenos Aires  y del envio de un diputado por esta capital.
El oficio fechado el 29 de junio, el gobernador intendente y el Cabildo de Salta daban cuenta a la Junta del acuerdo celebrado el día anterior.

El pronunciamiento de las ciudades dependientes de la Intendencia de Salta no tardó en producirse. El Cabildo de Tucumán, con fecha 26 de junio, comunicaba a la Junta de Buenos Aires haberse adherido «ciegamente a la resolución indicada del Sr. gobernador de la Provincia»; y el Cabildo de Santiago del Estero, con la misma fecha, decía a la Junta;»… nos previene la religiosa conducta de Salta en obedecer sin discutir» Igual actitud tomaron las demás ciudades de la provincia, quedando así asegurada en el vasto territorio de la Intendencia de Salta la obediencia a la Junta Provisional Gubernativa.

Convocado para el día 25 de junio el Cabildo se debía elegir el diputado, un grupo de veintidós vecinos que no habían sido citados, compuesto por pulperos, herreros, soldados, licenciados y un desertor-según informes del Cabildo a la Junta- presentó un petitorio para que se le admitiese en la elección. Como los peticionantes hicieran irrupción en la sala de acuerdos, los capitulares luego de oír el parecer del síndico procurador, don Juan Esteban Tamayo, ordenaron su expulsión del recinto. Los cabildantes protestaron y ante esta actitud, Isasmendi propuso que la reunión se postergase hasta el día 30, propuesta que el Cabildo no aceptó.

El Cabildo de Salta.

Las relaciones entre los cabildantes y el gobernador se tornaron conflictivas y tensas, a estas alturas de los acontecimientos el gobernador había mandado a poner en prisión al alcalde de segundo voto, Dn Antonio F. Cornejo y al síndico procurador Juan Esteban Tamayo.

Para deliberar sobre estos sucesos, que habían puesto al vecindario en terrible «expectación», y temiendo que se pasara a «actos turbulentos» se reunió el Cabildo, el 5 de julio.

Escucharon el dictamen del asesor letrado Santiago Saravia , quien aconsejó que » no se hallaban otros arbitrios ni remedios para remediar los males» que sufría el pueblo, sino que el Ilustre Ayuntamiento acordara, como correspondía «que el Gobernador Intendente debe dejar el mando político y militar…» Este dictamen tuvo como consecuencia la prisión de Saravia y del doctor Gabino Blanco, quien, según el gobernador, se «había coaligado con Tamayo e inflamado y electrizado al Cabildo para que promoviera la anarquía en la Provincia».

Como todos estos hechos habían enardecido al vecindario, Isasmendi decidió enviar una comisión al Cabildo proponiendo la libertad de los presos; pero el Cabildo respondió que aceptaba «siempre que el Gobernador dejase el mando» Isasmendi ordenó entonces la prisión de los miembros del Cabildo, siendo encarcelados don Nicolás Arias, don Calixto Gauna, don Mateo Zorrilla y don José Boedo, pues los restantes cabildantes habían abandonado la ciudad.

El coronel Calixto Ruiz Gauna fue el encargado de comunicar lo que sucedía a la Junta de Buenos Aires, este escapó de la prisión y luego de ocho días de viaje comunicó a la junta la situación en Salta.
En el “Diablito del cabildo” se lee: ” la tradición dice que Gauna llegó en ocho días a su destino remudando caballos en el camino… fue tan rápido su viaje que en Bs. As. llamó la atención, y el camino por el que entró se llamó en adelante «Callejón de Gauna”.

A su regreso conducía los despachos del gobernador interino dados por la Junta al doctor Feliciano de Chiclana que se hallaba en marcha hacia el norte como auditor de guerra del Ejército auxiliar.
Chiclana, además de la misión de cortar en Salta la retirada de los realistas fugitivos de Córdoba, tenía la de hacer realizar la elección del diputado.
No bien llegó Chiclana a Salta, ordenó la libertad de los capitulares presos, reuniéndose el Cabildo, para recibirlo el 23 de agosto.
En esta ocasión se leyó el acta por el cual la Junta Provisional Gubernativa de Buenos Aires, confería a Chiclana el mando interino de esta Provincia, relevándole de éste al Sr. Severo de Isasmendi.

Faltaba realizar la elección del diputado. Esta se hizo en Cabildo Abierto el 29 de Agosto, «resultando por excesiva pluralidad de votos», que el Dr. D. Francisco de Gurruchaga es el Diputado electo de la capital.

El 17 de diciembre el doctor Gurruchaga presentaba su poder a la Junta.

Chiclana, por su parte, comenzó su gobierno con la prisión de Isasmendi. La junta mientras tanto, había ordenado a Don Tomás Sánchez y a D. Isidro Matorras- escribano del Cabildo- que dejasen la jurisdicción de Salta, para permanecer confinados en San Luis hasta nueva orden. No había en Salta una opinión unánime sobre la nueva situación política

El gobierno de Chiclana fue breve , el 3 de noviembre de 1810, la Junta gubernativa lo nombra gobernador intendente interino de Potosí. En reemplazo de Chiclana, la Junta había nombrado al marqués del Valle de Tojo; pero el nombramiento se dejó sin efecto, siendo el sustituto, también en carácter interino don Tomás de Allende, quien tomó posesión el 24 de diciembre de 1810.

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