Una ilusión óptica que engaña nuestros reflejos

Un grupo de neurocientíficos investiga un «agujero en expansión» que modifica lo que percibimos al verlo

Una ilusión óptica hace que, a través de la vista, percibamos la realidad de manera distorsionada. Al presentarse varias formas en una misma imagen, nuestro cerebro entra en conflicto y la información es procesada y modificada por él.

Un grupo de científicos en el campo de la psicosociología investigó los efectos provocados por la ilusión óptica «agujero en expansión«. El estudio arrojó como resultado que nuestros reflejos son engañados por la imagen. Esto sucede a tal punto, que lo percibe el 86 % de las personas.

La ilusión óptica "agujero en expansión", estudiada por los científicos de Oslo.

La imagen provoca al observador la sensación de dirigirse hacia un agujero o un túnel, provocando incluso dilatación de las pupilas para dejar entrar la luz.
La pupila reacciona a la percepción de la luz, incluso si es imaginaria, como en la ilusión y no sólo a la cantidad de energía lumínica que entra en el ojo.

El estudio de la ilusión óptica «agujero en expansión»

Los científicos, del Departamento de Psicología de la Universidad de Oslo, estudiaron cómo el color del agujero y de los puntos que lo rodean afectan la fuerza con la que reaccionamos mental y fisiológicamente a la ilusión. Además del negro utilizaron el azul, cian, verde, magenta, rojo, amarillo o blanco. En una pantalla, presentaron variaciones de la imagen del «agujero en expansión» a 50 mujeres y hombres con visión normal, y les pidieron que calificaran subjetivamente con qué intensidad percibían la ilusión.

Mientras los participantes miraban la imagen, los investigadores midieron sus movimientos oculares y las constricciones y dilataciones inconscientes de sus pupilas.
Los científicos exploraron cómo el color elegido para el agujero alteraba la reacción mental y fisiológica. Concluyeron que los agujeros negros promovieron dilataciones de las pupilas, mientras que los de otros colores las hicieron contraer.

El reflejo de dilatación o contracción de pupilas se ajusta a lo percibido, aún luz imaginada, no solamente a la energía física.

Ante estos descubrimientos se nos ocurre pensar ¿qué otros tipos de cambios mentales o fisiológicos producirán las ilusiones?

El tiempo y la ciencia seguramente lo responderá.

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1 comentario en “Una ilusión óptica que engaña nuestros reflejos”

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