López Barros.
Anoche me dormí
y las mariposas
se fueron de mi panza.
Vos tenías la llave
para liberarlas
y era de plástico.
Adentro tuyo
no había mariposas,
estaba oscuro y húmedo.
Y sin querer, lo juro,
cuando me colé por ahí
tropecé con la caja de tus dolores.
Tu defensa
fue el ataque
más oscuro, frío, distante.
Y mi fábrica de estrellas,
de mariposas y canciones
se detuvo.
Porque entendió
que vos no podías ver mis mandalas
porque no tenés mis ojos.
Y percibís el amor
como un deporte
a lo don juan de lo efímero
y no ves ni hablás el idioma
de los que miramos la luna
y somos felices con la felicidad de los niños.
Somos especies humanas diferentes;
están los que encienden
y los que apagan.
Yo encendí adentro mío
el camino,
vos lo apagaste.
Las fotografías son de María Inés López Barros.
Otras publicaciones de la autora:
https://notiruya.com/el-costo-de-vivir-de-sentir-y-la-oportunidad-de-reconstruir-el-corazon/

