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Callecita típica, un motivo de Iruya pintado por Olga Kowalczuk

Una callecita del pueblo, un motivo de Iruya pintado por Olga Kowalczuk.

Una callecita típica, como era antes, es el motivo de Iruya que inspiró este cuadro de Olga Beatriz Kowalczuk. Destaca el empedrado hecho con piedras de la zona, como también los frentes de las casas de color amarillo y su techo de tierra y paja. La Parroquia está al final de la calle, con su cúpula celeste. Más allá, destaca el impactante paredón marrón de la montaña, que sube hasta el cielo.

Olga compartió este cuadro de su autoría. Y expresó, con palabras que denotan su emoción: «Me encanta Iruya. Pinté este cuadro sin ser pintora, por el gran cariño que le tengo».

Y así le sucede a muchas de las personas que conocen este pintoresco lugar ubicado en el corazón de las montañas salteñas. El pueblito de Iruya, con sus paisajes, su gente, sus tradiciones, su cultura y su gastronomía, despierta en quienes lo visitan muchas sensaciones agradables que quedan atesoradas en el corazón. A muchos de ellos, les genera también cariño. Y a otros, como a Olga, los inspira a plasmar lo que sienten a través de la expresión artística.

Se han pintado gran variedad de cuadros cuyo motivo es Iruya. Sus callecitas, su iglesia, sus montañas, inspiraron a artistas y aficionados, que retrataron escenas típicas de la vida en este pueblo singular.

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